Miedo al fracaso | Coaching y Desarrollo Personal | Romina Hidalgo Marchione

Miedo al fracaso: 7 claves para superarlo

El miedo al fracaso es uno de los miedos más conocidos y extendidos en las sociedades que vivimos. Es una emoción muy poderosa que puede llevarnos incluso hasta la ansiedad. Los momentos más comunes en que se presenta es ante un examen, una entrega de un trabajo, un emprendimiento, la búsqueda de empleo o el inicio de una relación. En todos los casos, las causas son las mismas. ¿Cómo superarlo?

¿Qué es el miedo al fracaso?

Algunas personas tienen tanto miedo de fracasar que no se permiten actuar. La emoción llega a ser tan fuerte que las paraliza, las bloquea.

Se genera una visión tan firme de la idea de fracaso que tu capacidad para afrontar nuevos retos se ve totalmente limitada. Podría darse el caso de que tengas objetivos claros que quieres conseguir y el miedo al fracaso crear en ti la creencia de que no puedes hacerlo.

He conocido a lo largo de mi vida personas súper capaces, formadas y con mucho talento y voluntad de emprender nuevos desafíos que por miedo a fracasar no lo han hecho. 

¿Qué se esconde detrás del miedo al fracaso?

Este miedo está condicionado por la interpretación que hacemos de los estímulos externos, de la situación que se presenta ante nosotras. Pero también, por la anticipación de los hechos, es decir, suponemos unas posibles consecuencias (desagradables para nuestra persona) que queremos evitar.

El asunto es que no solo interpretamos la situación e imaginamos posibles consecuencias de nuestras acciones sino que también hacemos una valoración de nosotras mismas. Es decir, según el resultado que preveemos de nuestro comportamiento, nos hacemos una imagen de nosotras mismas. 

En alguna ocasión, ya comenté mi experiencia con el miedo al fracaso. No es algo que haya vivido únicamente cuando me decidí a emprender, sino que me acompaña desde siempre. Solo que de joven era mucho más valiente y el miedo al fracaso no me duraba mucho. 

Sin embargo, sí que fue este miedo el que me frenó a los veintipico de años a dejar el trabajo en el que estaba, y lo hizo durante algunos años, hasta que por fín lo afronté. 

Tras el miedo al fracaso se esconde una visión castrofista de la situación y de las posibles consecuencias de nuestra acción que se suma a una imagen distorsionada de nosotras mismas.

En resumen, asumimos que si actuamos de tal manera, ocurrirá tal cosa (negativa) y seremos unas fracasadas. Pero todo son suposiciones porque no sabemos qué ocurrirá si no lo hacemos. 

Además, pensar que somos unas fracasadas porque algo que hicimos no salió como esperábamos es de por sí un error. Tener éxito o fracasar en algo, no nos define como fracasadas.

¿Cómo nos damos cuenta que tenemos miedo al fracaso?

Puede darse el caso de que no hayas tomado conciencia de tu miedo al fracaso y aún así lo sientas y te esté impidiendo llevar a cabo tus proyectos, alcanzar tus metas. Incluso puede que te estés boicoteando a ti misma, como le pasaba a mi clienta Rocío cada vez que pensaba en hacer las cosas que le gustaban. Ese boicot no era más que el miedo al fracaso.

Hay señales que pueden darte un indicio de que tienes miedo al fracaso: la autocrítica negativa constante, culparte de los infortunios, ser demasiado exigente o perfeccionista o evitar determinadas situaciones. Sobre todo, situaciones que imaginas que tendrán un resultado desagradable para ti.

Algunas personas experimentan sensaciones físicas como palpitaciones, transpiración o dolores de estómago o de cabeza ante una situación nueva que podría salir mal. Y como todas esas sensaciones son desagradables, podrías recurrir al rechazo, a huir de determinadas tareas o acciones.

¿Es lo mismo fracasar que cometer errores?

La definición de error hace referencia a una acción que no sigue lo correcto, acertado o verdadero, es decir, tiene que ver con la equivocación. Cometer un error cuando estamos haciendo algo es justamente eso: equivocarse. Y lo interesante de los errores es que nos enseñan algo que nos permite no repetir ese camino, y hacer las cosas de una manera diferente. 

Si seguimos por lo técnico, fracaso significa resultado adverso o inesperado, es decir, contrario al que esperábamos. La RAE incluso define fracaso como “Suceso lastimoso, inopinado y funesto”. Esta última definición es tremenda.

Thomas Edison dijo sobre sus intentos de crear una bombilla: “No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”. Para mí, en esta frase está la clave para entender la diferencia entre errores y fracasos. Me imagino a Edison diseñando el primer modelo de bombilla que no funcionó y corrigiendo su error en el siguiente intento. Y así una y otra vez hasta que consiguió su meta.

El concepto de fracaso, bajo mi punto de vista, tiene más que ver con algo definitivo, es decir, cuando bajamos los brazos y nos damos por vencidas. Si consideras que un error es un fracaso, no te estás dando la oportunidad de aprender de él y volver a intentarlo. 

A lo largo de mi vida y en las consultas y sesiones de mujeres que recurren a mi como Coach, me he encontrado muchas que me hablan de ese “miedo a equivocarse” o “miedo a cometer errores”. En realidad, no es más que el miedo al fracaso, porque si vemos a los errores como claves para aprender y seguir caminando, jamás les tendríamos miedo.

7 claves para superar el fracaso

  1. Aprende: si tienes que hacer una presentación de trabajo y tienes miedo a que salga mal, aprende técnicas de oratoria, diseño de diapositivas, etc. Si vas a comenzar tareas nuevas en tu trabajo o estás a punto de emprender, lo mismo, prepárate, fórmate. Si a tus acciones las acompañas de conocimiento y habilidades, te sentirás más segura. Piensa en la formación como una inversión y no como un gasto.
  2. Cambia tus pensamientos: deja de decir “no seré capaz” o “no puedo” y cámbialo por un “aún no puedo” o mejor aún: “¿cómo puedo hacerlo?”. Si tienes una idea (de viaje, de trabajo nuevo, de cambio de ciudad, de nueva actividad) y quieres ponerla en práctica averigua cómo hacerlo. Comienza por preguntarte qué necesitas para conseguir dar el paso.
  3. Define un plan: si vas a realizar una acción nueva, traza una hoja de ruta que te permita ir dando pasos concretos hacia lo que quieres conseguir. De esta manera, es más fácil evitar la sensación de fracaso si las cosas no salen tal y como te las esperabas. De hecho, en la definición de esa estrategia sería útil incluir un Plan B.
  4. Establece objetivos realistas: enlazado con lo anterior, a la hora de plantearte una nueva aventura, está bien que te desafíes y también que seas realista. Si tus objetivos se alejan de lo humanamente posible en un tiempo determinado, quizá deberías replantearlos.
  5. Identifica el propósito: ¿para qué vas a hacerlo? A veces nos apuntamos a cursos, talleres y formaciones de todo tipo sin parar a pensar para qué. Nos llamó la atención y nos lanzamos. Está bien ser lanzada pero antes de invertir tiempo o dinero en algo pregúntate para qué quieres hacerlo y qué esperas conseguir. Será más fácil que consigas lo que quieres si lo tienes claro de un principio.
  6. Piensa en el error como aprendizaje: si te has equivocado en el paso es posible que el miedo al fracaso se vea incrementado. Revisa tus errores y pregúntate qué puedes aprender de ellos. Seguro que te han dejado una enseñanza que hoy puedes poner en práctica. Y si vuelves a cometer errores, vuelve a pensarlos como aprendizajes para hacerlo mejor la próxima vez. No temas al error, acéptalo, que no te frene a seguir intentándolo. Si no has conseguido algo como te lo imaginabas, piensa que en la siguiente ocasión podrás hacerlo de un modo diferente para obtener resultados nuevos.
  7. Rodeate de personas exitosas: me refiero a esas personas de tu entorno que son felices con la vida que llevan. A veces confundimos éxito con dinero, pero yo estoy hablando de otra cosa: de la sensación contraria al fracaso. Seguro que conoces unas cuantas personas que tienen miedo de hacer muchas cosas por miedo a fracasar, ¿cierto? Bueno, no te contagies de sus miedos. Busca a esas personas que consideras suertudas o exitosas y pregúntales cómo han tenido éxito con lo que han hecho. Te sorprenderás.

Si sigues teniendo miedo al fracaso…

Si aún así, sigues sintiendo miedo al fracaso o a que las cosas no salgan como esperas, el mejor consejo que te puedo dar es: hazlo. Sé que puede sonar un poco a cliché pero no hay mayor fracaso que no haberlo intentado. 

Podrías pasar años pensando qué habría pasado de haberte animado a hacer eso que deseabas. ¿Tienes miedo a que no salga como lo imaginas? Prueba, arriesga y sácate las dudas. Si no lo haces, jamás sabrás si hubiera salido bien o mal.

Te cuento el caso de mi prima Jessica que después de muchos años viviendo en España y tras haberse regresado a la Argentina con su familia, decide volver a España. Muchas personas habrán pensado que era una locura: una madre soltera con dos hijas pequeñas que cruza el océano Atlántico en busca de sus sueños. Sin embargo, ella no se rindió. Se armó de valor y se propuso recuperar el trabajo que cuatro años atrás había dejado en la ciudad de Palma. Y no solo consiguió ese trabajo sino que su vida y la de sus hijas mejoró en un 500%. No puedo imaginarme a mi prima sin miedo al fracaso, sin miedo a estar equivocándose. Seguro que lo tuvo porque se trataba de un gran cambio, pero lo afrontó y ahí está, viviendo en Palma de Mallorca, feliz con sus hijas. 

¿Y tú? ¿Te animas a superar el miedo al fracaso? Te leo en comentarios 👇

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