No se que hacer de mi vida - Romina Hidalgo Marchione - Coaching Personal para Mujeres en Movimiento

No sé qué hacer con mi vida

Hace unos días estaba en una formación y una persona dijo “tengo 40 años y no sé qué hacer con mi vida”. Y lo curioso es que otra mujer contestó “yo tengo 50 y sigo igual”, lo cual no fue nada esperanzador para otra que agregó: “yo tengo 20 y tampoco”. 

Antes de que el grupo se viniera abajo intervine: “yo a los 23 estaba igual, no sabía muy bien qué hacer con mi vida, y aunque más tarde creí saberlo, volví al punto de inicio antes de los 30, pero ahora lo sé y soy feliz”. Me pareció que se oía un suspiro de alivio, de esperanza.

Cuando era pequeña, me gustaba muchísimo leer. Leía historias de aventuras, policiales, románticas y hasta místicas como una que hablaba del Triángulo de las Bermudas. Durante la época de clases, después del colegio, solo quería leer y leer; y durante las vacaciones me despertaba deseando sumergirme en la lectura una vez más. 

La lectura me hacía viajar a otros mundos, ajena a lo que estuviera pasando en casa o en mi barrio. Así, llegaba incluso a ignorar si mi familia gritaba mi nombre o si alguien tocaba a la puerta. Yo solo quería seguir leyendo. 
En ese momento, tenía clarísimo lo que quería hacer en mi vida: leer. 

Más tarde descubrí que también me gustaba escribir. Tanto como leer. Y con el tiempo, me di cuenta que lo que realmente quería era vivir historias. Sí, me gustaba leer historias, escribir historias pero también vivirlas. Así fue como, con tan solo 10 años, empecé a desarrollar el deseo de viajar para vivir y contar.

Tienes 18 años y no sabes qué hacer con tu vida

Es normal. Es súper entendible que con 18 años no tengamos idea de qué hacer con nuestras vidas. Quizá terminaste la escuela secundaria y en casa te dicen que te pongas a trabajar o que estudies algo. Siempre ha funcionado así. “O estudias o trabajas” se solía decir antaño. Pero ¿qué estudio? o ¿de qué trabajo?

Alrededor de esta edad es cuando empieza esa especie de calvario de “no sé que hacer con mi vida” que se repite una y otra vez, a los 20, a los 30, a los 40, a los 50. Y es que con 18 años es muy difícil saber lo que queremos hacer de nuestras vidas, pero también lo es a los 30 o a los 40. Incluso puede ser difícil saberlo a los 50 o 60 si nos hemos cansado de hacer lo que hacíamos.

Te acercas a los 30 y estás perdida

Esta es un clásico. Les puedo asegurar que no miento si les digo que el 90% o más de mis amistades y conocidos han pasado por una especie de crisis existencial alrededor de los 26 años.

Uno de mis mejores amigos, terminó la carrera de Ingeniería en Sistemas con 23 años y se puso a trabajar de lo que le gustaba, para lo que se había preparado. Pero llegaron los 26 y no sabía qué hacer con su vida, tenía una especie de vacío dentro y no era feliz. Se fue de Madrid. Primero cambió de trabajo, después de ciudad y finalmente de país. Pasaron diez años desde que emigró y hoy es feliz en su trabajo y con su vida, fuera de casa. Quizá lo que necesitaba era encontrar su lugar en el mundo.

Yo misma experimenté algo similar alrededor de los 25. Había terminado la carrera de Periodismo y el Máster en Relaciones Internacionales, tenía un trabajo en redacción de contenidos y una pareja estable. Nada me era suficiente. Dejé a mi pareja, la casa en la que vivíamos, vendí los muebles y me fui a Argentina con un permiso de teletrabajo por dos meses. Desde entonces, di muchas vueltas, me cambié de país, me cambié de ciudad, volví a Madrid, dejé mi trabajo, y alrededor de los 30 me di cuenta que quería formar una familia y trabajar ayudando a los demás. Hoy estoy felizmente casada, tengo un hijo y trabajo ayudando a otras personas.

Tienes 40 años y quieres hacer un cambio en tu vida

También es normal. Si tuviste hijos y no estás trabajando, posiblemente te planteas encontrar un trabajo que te haga sentir realizada, que te haga sentir que no eres solo mamá. Y si estás trabajando puede que te sientas agotada, que no des abasto, que sientas que no puedes con todo, que la conciliación laboral es una mentira. 

Si no tienes hijos y no estás trabajando, te angustia pensar que tus días pasan y no tienes trabajo, te empiezas a plantear que deberías haber estudiado otra cosa, y te cuesta mirar para adelante. Y si estás trabajando y no estás a gusto, te justificas que sigues en ese trabajo porque tienes que pagar las facturas y porque no es el momento de estudiar algo nuevo o buscar un trabajo mejor justo ahora.

Cada una tiene sus propias razones para entrar en ese momento de pánico de “no sé qué hacer con mi vida”, tengan hijos o no, tengan trabajo o no. 

Te estás por jubilar y no sabes qué hacer

Este fue el caso de una de mis clientas del año pasado. Argentina, casada y con tres hijos, profesora de inglés, a punto de jubilarse con 55 años y sin saber qué hacer con su vida. 

Es normal. Pasamos toda la vida deseando jubilarnos para poder por fin hacer lo que nos gusta y cuando llega no sabemos muy bien qué es eso que tanto deseábamos. Pero no todo está perdido, seguro que si miramos en nuestro interior, encontramos qué es eso que queremos hacer.

Pamela, la profesora de inglés, lo encontró en la segunda o tercera sesión de coaching personal conmigo, y hoy día lidera un huerto ecológico que ella misma ideó, cuando descubrió lo que quería hacer de su vida.

¿Cuál es la clave para saber qué hacer con mi vida?

Lo primero que me gustaría decirte es que solo tú sabes lo que quieres hacer de tu vida. Podrás pedir consejo a otras personas, preguntar a amistades y familiares, pero la realidad es que al final tendrás que tomar tú la decisión

Esto es lo primero que les digo a mis clientas cuando comienzan las sesiones del Programa de Coaching Personal Mujeres en Movimiento. Yo no soy quién para aconsejarte qué estudiar o de qué trabajar o a qué dedicar tus días. Lo único que puedo hacer es acompañarte en el proceso de descubrirlo haciéndote una serie de preguntas que te ayudarán a conocerte mejor, a creer en ti y a tomar decisiones alineadas contigo.

De todas formas, como sé que puedes estar sintiéndote ahora mismo perdida sin saber qué hacer con tu vida, me gustaría compartir contigo una serie de consejos, ejercicios y pensamientos para ayudarte.

  1. Normalizar: Sé que parece que eres la única en el mundo que no sabe qué hacer con su vida, pero eso no es verdad. Nos pasa a casi el 100% de la población en algún momento de nuestras vidas y varias veces. Es normal. Así que…tranquila. No eres la única. Y hay salida. 
  2. Nunca es tarde: Sé que cuando tienes veintipico piensas que ya se pasó el momento de hacer una carrera, que con el trabajo no te dará tiempo y que has tirado los mejores años de tu vida trabajando de algo que no te gusta. Pero es que con 30 y con 40 y con 50 años también te puede pasar, aún cuando lo que elegiste estudiar es lo que te gustaba o cuando trabajas en algo que te gustaba pero ya no. 
    Hay quienes a los 60 se dan cuenta que quería dedicar su vida a viajar y tras jubilarse lo hacen. Hay quienes como Pamela con 55 que deja el sector de la enseñanza para dedicarse a algo completamente diferente. O incluso podría hablarte de mi amiga y antigua compañera de estudios que con 82 años terminó la carrera de Periodismo. Y así mil historias. Nunca es tarde.
  3. Conocerte: Si no sabes qué hacer con tu vida es posible que se deba a que no sabes qué te gusta, o no te has parado a pensar en cuáles son tus talentos, tus valores, y cómo todo esto puede servirte. Quizá seas un poco escéptica porque ya has intentado vivir de lo que te apasiona y te has dado cuenta que no hay demasiado trabajo o se paga mal y entonces estás frustrada. Te entiendo. Quizá puedas buscar algo intermedio donde disfrutes haciendo lo que te gusta a la vez que satisface tus necesidades económicas. O tal vez, quieras revisar esas necesidades y estés dispuesta a buscar la manera de volver a trabajar de lo que te gusta y vivir de ello con un nuevo enfoque. Lo importante es que hagas el proceso de conocerte y saber qué es lo que realmente quieres. 
    Si no sabes adonde vas, es muy difícil que llegues.

Entonces, ¿qué puedo hacer con mi vida?

Algunas de mis clientas descubren qué es lo que quieren hacer de su vida en la primera semana de Programa Mujeres en Movimiento. ¡La primera semana! Y es que en realidad, ya lo sabían, pero no se atrevían ni a decirlo en voz alta.

Hay otras que aunque sepan lo que quieren, le dan vueltas a otra cosa porque creen que les llevará a mejor puerto y después de un par de semanas caen en la cuenta de que no, que quieren otra cosa.

También está el caso de Anto, quien habiendo estudiado Finanzas y después de haber sido madre, quería volver a trabajar pero no sabía de qué. No tenía ni idea. Solo quería que fuera algo que pudiera hacer desde casa, pero no sabía cómo buscar opciones de trabajos así y se frustraba. La simple mención del marketing digital le dio curiosidad y comenzó a investigar. Le gustó tanto lo que encontró que ahora está estudiando y trabajando en esta área, a la vez que cuida de su familia y disfruta lo que hace.

Lo que está claro es que sea lo que sea que hagas con tu vida, lo descubrirás tu misma. Puede que simplemente preguntándote “¿Qué quiero de mi vida?” o “¿Cómo me veo de aquí a un año?” y escribiéndolo en un papel, ya te aclares. 

Y si no es así, ya sabes que puedes empezar a descubrirlo respondiendo a las preguntas que te planteo en la Guía 5 Pasos Clave para Conseguir la Vida que Deseas

Al final, lo importante de todo esto es que hagas lo que hagas te sientas a gusto con ello, contigo misma y con tu vida, que seas feliz y disfrutes del camino. 


Y ya sabes que me encanta leer, así que tanto si ya sabes qué hacer de tu vida como si aún no, deja un comentario debajo contando tu historia. Puedes ayudar a otras mujeres.

4 comentarios en “No sé qué hacer con mi vida”

  1. Hola soy Pablo, lo que dices en el artículo es muy cierto, he estudiado y trabajado durante mucho tiempo de contable, aunque mi verdadera vocación siempre fue la música, después de pensarlo detenidamente durante un tiempo, deje mi trabajo, seguí capacitándome y finalmente logré vivir de mi pasión y ser completamente feliz.
    Me siento identificado con el artículo.

    1. Qué buen ejemplo Pablo! Mucha gente de joven piensa que no se puede vivir de la música aunque sientan que es lo que les apasiona… Y con el tiempo abandonan la idea de ser músicos y se sienten infelices. Nunca es tarde para retomar esos sueños. O para descubrirlos incluso…

  2. Totalmente de acuerdo, es normal pensar “no sé qué hacer con mi vida”. Me pasó a los 20, a los 30 y ahora que estoy llegando a los 40.
    A tus consejos, que son muy sabios como siempre, agregaría el de quitarle hierro al asunto, no?

    – “Que hago con mi vida?”. Pues lo que quieras, sueña a los grande o simplemente dedícate a disfrutar de los pequeños placeres de cada dia. Empieza un nuevo hobby, o recupera uno abandonado. Has una carréra o deja los estudies. Nunca sabrás cual es la mejor opción, ya que no puedes volver en el tiempo y cambiar tu elección para ver cómo habrían ido las cosas si hubieras elegido distinto. Toma una decisión teniendo en cuenta lo que sabes en ese momento, busca ayuda de familiares, amigos y profesionales, y avanza con tu decisión. Qué es lo peor que puede pasar? Si luego ves que no te funciona, cambia. Por suerte vivimos muchos años y la vida nos dá muchas oportunidades de cambiar de idea.

    1. Tal cual, Fer. Mira justamente esa pregunta “Qué es lo peor que puede pasar?” es la que me hizo mi jefa en el año 2013 cuando le planteé que quería dejar la empresa para irme a recorrer Latinoamérica. Y le dije “que acabe vendiendo helados en un puestito ambulante”. No sé porqué fue mi respuesta pero ella se rió y dijo “vale, ¿y estás dispuesta a vivir esa situación?” y le dije “Sí” a lo que respondió “entonces vete”. El resto ya lo sabes… no me fui del todo en ese momento.. solo me fui del país jeje

      Otra anécdota que te voy a contar es de la abuela que yo visitaba cuando estaba en la ONG Amigos de los mayores. Ella me decía “que no te mientan los jóvenes de hoy, hija mía, la vida no es corta, la vida es larga y puede ser muy aburrida, pero no es corta”. Claro, con 96 años y después de guerras civiles, trabajos mal pagados, enfermedades e infortunios, mucho aburrimiento en los últimos 20 años de su vida y ceguera en los últimos 10, ¿qué me iba a decir? Lo que pasa es que nos han vendido la idea de que la vida es corta… pero muy lejos de la realidad. Lo que es corta es la infancia. Esa sí que no vuelve jaja

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