Personas Tóxicas - Cómo identificarlas a tiempo

Personas tóxicas: 7 características para detectarlas a tiempo

Seguramente que todas conocemos personas tóxicas en nuestro entorno pero muchas veces cuando somos consciente de cómo son, ya es tarde. Detectar a tiempo una persona así que te hunde y desgasta psicológicamente, puede ser muy útil para evitar que influya en ti al punto de hacerte daño emocionalmente.

¿Qué son las personas tóxicas?

Estoy hablando de personas que suelen afectar al ambiente en el que trabajamos, al compañerismo y, en ocasiones, a la productividad o funcionamiento de un grupo o proyecto. También de personas que crean relaciones de amistad o de pareja muy desgastantes y a veces incluso abusivas. Comúnmente también se les ha llamado personas venenosas. 

Una persona tóxica es aquella que tiene una mentalidad negativa para todo y tiene la capacidad de provocar negatividad en las personas con las que se relacionan. 

Las personas tóxicas suelen manipular a los demás a través de sus palabras buscando siempre un beneficio propio, y limitando el desarrollo personal y la libertad de acción de otras personas. De hecho, si estás siendo víctima de una persona tóxica es posible que sientas que te consume la energía y que tras escucharla sientas estrés o agotamiento. Si tienes un vínculo muy cercano, podría ser muy perjudicial para tu salud emocional porque podrías ver reducida tu alegría y optimismo.

¿Cómo identificar a las personas tóxicas?

Detectar a tiempo a una persona tóxica en tu entorno te evitará muchos dolores de cabeza y sufrimiento, te lo aseguro. He vivido en carne propia el efecto de no una sino varias personas tóxicas, especialmente en el entorno laboral aunque no exclusivamente, y es desgastante. Veamos 7 rasgos de las personas tóxicas que te ayudarán a salir de dudas si tienes sospechas de que hay una o varias en tu vida. Cabe aclarar que no se trata de que tengan un mal día o una mala racha, sino que son características que estas personas sostienen durante mucho tiempo y con intencionalidad.

Son egocéntricas, vanidosas, soberbias y egoístas

Una de las características de las personas tóxicas es que hablan mucho de sí mismas y de lo bien que hacen las cosas o de todo lo que han hecho y conseguido. Les encanta ser el centro de atención de las pequeñas reuniones y son las primeras que levantan la mano para aportar su experiencia con soberbia. Todo para alimentar su ego, aunque puede que ocurra de forma inconsciente. 

Suelen ser personas vanidosas, arrogantes y soberbias y con cada discurso que sueltan presumen de sus cualidades intelectuales. Se consideran por encima de las demás y lo suyo siempre es más importante, por lo que suelen ser también egoístas.

Son pesimistas y negativas

Si en tu entorno tienes a una persona que vive quejándose, criticando a los demás y es pesimista sobre todo lo que ocurre, muy posiblemente sea una persona tóxica. Son esas personas a las que les cuentas un proyecto y lo primero que hacen es encontrarle el lado malo. 

En el trabajo puedes identificarlas porque suelen ser las personas que bloquean las actividades o tareas grupales porque continuamente emiten quejas o critican la forma de hacerlas. Suelen centrarse más en los problemas que en aportar soluciones. Ten cuidado porque podrían socavar tu motivación y entusiasmo.

Suelen hacerse las víctimas

Ponerse en el rol de víctimas es algo a lo que recurren fácilmente las personas tóxicas cuando los otros recursos no les han servido o cuando se ven señaladas. De este modo, se convierten en el centro de atención, sobre todo de las personas que caen en su trampa. Así, los demás atiende sus necesidades y ponen su energía en ello en vez de ponerla en sí mismos o en un proyecto común. 

En el trabajo, he visto personas tóxicas creando pena en sus jefes para evitar ser reprendidos por una situación negativa que ellos mismos generaron, o incluso para no ser apartados del puesto. Es tremendo porque pueden ser muy manipuladoras. 

Tienen falta de empatía

Las personas tóxicas sabotean tu autoestima porque muchas veces no son conscientes del efecto que tienen sobre ti. No son capaces de ponerse en tu piel. Tienen una falta de empatía que las ciega. De ahí que sean egoístas. 

De hecho, no son autocríticas, no se ponen a pensar en el daño que pueden estar provocando en ti. No suelen ver sus errores ni asumir que su comportamiento puede haberte hecho daño. Por eso, si alguien les hiciera notar su “toxicidad”, la negarían completamente. La falta de empatía les hace a veces tener falta de consciencia. 

Son envidiosas y no se alegran por los demás

Las personas tóxicas no se alegran de tus logros ni de las cosas bonitas que te suceden. Por el contrario, la envidia les carcome por dentro cuando las cosas te van bien o cuando ven a otras personas felices. 

A veces ignoramos esa incapacidad para alegrarse por los demás, justificando la actitud por la situación que está viviendo (esa que te ha contando cuando se puso en víctima) o porque está ocupada o lo que sea. La realidad es que no le alegra nada que seas feliz. Es más, es posible que aunque no te digan nada a la cara, luego hablen mal de ti y de lo que has hecho o lo que te ha ocurrido. Lo sé por experiencia propia, te lo juro.

Se atribuyen el esfuerzo ajeno

Esta es una de las características de las personas tóxicas que más me saca de quicio. Sobre todo, lo he visto en el trabajo. Les encargan una tarea, te la endosan a ti y luego se llevan el crédito sin remordimientos. 

Cualquier excusa les viene bien para no hacer lo que se les pide y dejar que otra persona haga todo el trabajo, aunque luego no sea capaz de reconocerlo. Se aprovechan de la buena voluntad de los demás, en general de personas más jóvenes o que por alguna razón son más vulnerables. Lo que más me duele es que me ha pasado varias veces y en distintas empresas y organizaciones, aunque también es verdad que de todo se aprende.

Son infelices

Podrías pensar que tanta manipulación para su propio bienestar llevaría a las personas tóxicas a ser felices, pero la realidad es que no lo son. Sus pensamientos y actitudes pesimistas no les permiten tener relaciones sanas, vivir tranquilas, alegres y en paz con los demás. 

Además, se frustran con facilidad, les cuesta aprender de los errores porque no los identifican como tal, no saben canalizar bien la ira o la tristeza y no entienden bien sus propios miedos. La falta de inteligencia emocional no les permite dedicarse a su bienestar personal.

Detectar y evitar a las personas tóxicas

Es importante aprender a detectar a las personas tóxicas para mantenernos al margen de sus artimañas y manipulaciones, para evitar que nos desgasten y hundan. 

Una empresa o una organización puede pagar muy alto el hecho de mantener en su plantilla a una persona tóxica, pero sin duda tú serás la más perjudicada si dejas que esa persona te socave. Por eso, saber identificar a tiempo los rasgos de las personas tóxicas te permitirá defenderte de ellas, alejarte o mantener una distancia saludable si no te es posible evitarlas completamente.

Y si esa persona tóxica está en el seno de tu familia o es alguien muy cercano a ti, será mejor que estudies qué posibilidades tienes respecto a la relación que mantienes con ella. Rodearnos de personas tóxicas, por más que sean seres queridos, no nos hace bien. Podrían ser quienes están limitando tus acciones si estás permitiendo que sus críticas, su pesimismo y su comportamiento te afecte. Una distancia a tiempo te puede ayudar. Principalmente si esa persona tóxica es tu pareja.

¿Conoces o has conocido personas tóxicas en tu entorno? ¿Qué efectos han tenido en ti? Comparte tu experiencia en comentarios.

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